GRACIAS A TU DONACION ESTA PAGINA PODRA SEGUIR FUNCIONANDO

Comentarios de Puntadas católicas
COMPARTE ESTA ENTRADA



SIGUENOS
Síguenos en TwitterSiguenos en FacebookSiguenos en Google+Siguenos en PicasaSiguenos en YouTubeSiguenos en BloggerSiguenos en Blogger

Cuarenta ideas para cuarenta días

See full size image


  • La Cuaresma es un periodo de cuarenta días en los que caminamos hacia la Cruz, a través de la cual damos el paso a una vida nueva. La Cuaresma es pues, el camino hacia la Pascua (el paso).


  • Lo más importante de la Cuaresma es…la Pascua. Lo importante no son estos 40 días sino el destino al que nos conduce este tránsito. La vida que comienza con la resurrección del Señor. Pero para llegar a nuestra meta, hemos de estar muy bien preparados, por ello esta travesía ha de estar muy bien planificada.
  • La Cuaresma no es un tiempo de crispación o angustia. Es una preparación para la Pascua, seria, eso sí, pero no triste.
  • En la Cuaresma es más importante lo que Dios quiere hacer en nosotros que lo que nosotros podemos hacer por Él.
  • Lo primero que tenemos que hacer antes del viaje, es observar si el camino que estamos andando en nuestras vidas es realmente el que conduce a Dios o es el que nosotros nos hemos diseñado para creer que nos lleva cómodamente a Él.
  • Leamos bien el mapa y observemos si estamos haciendo de Dios un dios a nuestra medida. Si tendemos a hacer denuestras normas y costumbres leyes universales. Detente por un momento y mira si el trayecto que crees que te lleva a Dios es realmente un camino o es una muralla que te separa de Él.
  • Como cuando realizamos un largo viaje con nuestro vehículo conviene hacerle una revisión antes de partir, es momento de chequear los cimientos de nuestra fe, los compromisos de nuestro bautismo, el trato personal y comunitario con Diosy con nuestros hermanos en la vida cotidiana.
  • Este periodo cuaresmal es Dios quien te llama a la conversión, a un cambio de actitud para llegar a Él con más solvencia. Pero no olvides que Él está dispuesto ayudarte más que nunca a conseguirlo siempre y cuando tú estés predispuesto.
  • La Cuaresma de este año es un don de Dios para ti y para toda persona que quiera escuchar a Dios. El amor de Dios llega a nosotros dándonos oportunidades de ser de otra manera.
  • Cuando la Iglesia nos habla de penitencia estos días, nos está invitando a ser nosotros mismos, a dejar de lado tantas cosas que no son esenciales. Penitencia nos suena a dolor porque nos hemos acostumbrado a vivir teniendo al alcance de la mano todo tipo de cosas superfluas, pasajeras…y nos cuesta dejarlas de lado y desprendernos de ellas.
  • Es momento por tanto, de ayuno. Ayuno quiere decir abstenerse voluntariamente de ingerir algún tipo de alimento durante un periodo de tiempo. Pues en Cuaresma se trata de ayunar de aquello que alimente nuestro orgullo, nuestraira, nuestra envidia, nuestra soberbia…todo aquello que en definitiva no es alimento para nuestro espíritu.
  • ¿Por qué ayunar? Porque si estamos hablando de un tiempo de preparación para recibir al Señor hemos de eliminar aquello que nos distraiga a la hora de asimilar la gracia que durante este tiempo va a derramar sobre nosotros.
  • ¿Por qué las mortificaciones? También se habla en Cuaresma de realizar alguna pequeña mortificación. El motivo no es otro que acompañar a Cristo en su dolor. Ofrécele a Él tu sacrificio. Imagínate, por ejemplo, a Jesús en el Huerto de los Olivos, sufriendo, ¿qué podrías hacer tú por Él en ese momento?. Pues durante este periodo deja de tomar tu combinado preferido tras la comida y ofrece a Dios ese mini sacrificio, pues solo un poco de agua que Él hubiera recibido en ese momento habría aliviado su sufrimiento. Se trata de encontrarle sentido a tu sacrificio.
  • Pero, ¿para qué sirven el ayuno, la penitencia y las mortificaciones, desde un punto de vista pragmático? Todo esto servirá para tu maduración personal. Para prepararte para momentos más complicados que llegarán en tu vida y cualquier tipo de control que ejerzas sobre ti en alguna de estas pequeñas obligaciones que especialmente este tiempo te pide, te ayudará a superar otras de mayor de calado. Para entrenarte basta tu predisposición, el resto es cosa de Dios, sobre todo en este tiempo.
  • No te conformes con sacrificios materiales. Está bien que en Cuaresma dejes de probar los dulces o tomarte tu habitual gin tonic de sobremesa. Pero piensa que lo más importante en este tiempo es recibir a Dios. Sino el entrenamiento no será completo. Sacrifica tu tiempo para leer y entender especialmente cada uno de los evangelios de esta Cuaresma.
  • Durante la Cuaresma, todos los años se leen los mismos evangelios durante los días feriales, es decir de lunes a sábado. Durante las tres primeras semanas, serán capítulos de los evangelios sinópticos (Lucas, Mateo y Marcos) y estarán relacionados con la lectura del Antiguo Testamento que cada día se nos propone. Es momento de detenerse cada día a entender cada una de las lecturas y tratar de entender en el mensaje que Dios te está dando a ti esta Cuaresma. El principal “sacrificio” de este periodo debe ser entender la Palabra de Dios.
  • Durante la cuarta semana,se lee el Evangelio de San Juan, con los textos de este evangelio que mejor responden a las características de la Cuaresma. Los primeros días de Semana Santa, las lecturas consideran el misterio de la Pasión.
  • La Cuaresma comienza el miércoles de Ceniza. Si sumamos hasta el comienzo de la Pascua son más de cuarenta días. En un momento de la historia se consideró el ayuno como elemento primordial de la Cuaresma. Esto hizo que se excluyeran del cómputo los domingos, porque los domingos no se ayuna. Entonces hubo que “recuperar” días para que se ayunase durante 40 días. Por eso el adelanto del inicio de la Cuaresma al miércoles anterior al primer domingo.
  • A esta semana previa, antesala de la Cuaresma, se la llama semana de Ceniza. Es como un precalentamiento, un atrio de entrada que nos ayuda a dar el paso desde la vida cotidiana hacia la conversión preparatoria de la Pascua.
  • Para que no se te haga muy largo te propongo que te marques 4 objetivos para esta Cuaresma. Uno para cada semana.  Suele ocurrir que cuando nos proponemos algún sacrificio o penitencia durante este tiempo, cuando llevamos unas semanas se nos hace muy cuesta arriba continuarlo, abandonado el propósito en muchos casos, lo que finalmente genera un sentimiento de frustración que nos distrae del objetivo principal que es dejar que Dios actúe en nosotros.
  •  

  • Efectivamente, se trata de un encuentro con Dios. Este periodo del año está especialmente indicado para dejarte hacer por Él. Plantéalo como una cita a solas con el Padre. El te está esperando en tu corazón. 
  • Dentro del ayuno que se nos propone para este tiempo son muchas las cosas de las que podemos prescindir más allá que la abstinencia de alimento. Busca en tu vida cotidiana aquello accesorio y sacrifícalo en este tiempo. Trata de buscar en tu vida la planta de complementos de unos grandes almacenes, donde se encuentra aquello que no te hace falta pero que siempre acabas por pensar que no puedes pasar si ello cuando lo encuentras. Saca de tu vida durante este tiempolos complementos.
  • Trata de encontrar la utilidad de tus sacrificios. Si decides dejar de comer dulces, que no sea porque llevas tiempo queriendo perder peso y pones ahora la Cuaresma como excusa. Si lo haces, que sea porque quieres ofrecer a Dios tu sacrificio. Porque quieres honrarle y acompañarle en su Cuaresma.
  • Se trata de 40 días de gracia: como los cuarenta días de Moisés en la cumbre del Sinaí, preparando la Alianza; como los cuarenta años de peregrinación por el desierto, camino de la tierra prometida; como los cuarenta días de Elías, en marcha hacia el encuentro con Yavhé en el monte Horeb; como los cuarenta días de Jesús en el desierto, antes de dar inicio a su misión mesiánica.
  • La gran afirmación de la inicial de la Cuaresma es que “no somos lo que hacemos”, “no somos trabajo” “no somos pura ocupación”, “no somos máquinas”, “no somos apariencias”…Somos personas. Necesitamos cimientos, y hemos de buscarlos en el Señor. A solas con Él. Todo en la vida se mueve, se tambalea, cae, todo menos Dios, la roca donde podemos descansar.
  • Dejemos que solo Jesús se luzca. Este tiempo es propicio para negarse pequeñas cosas que a veces impiden que lo haga. Esas cosas pequeñas, insignificantes quizá, pero que prescindir de ellas nos educará interiormente.
  • Al inicio de la Cuaresma la comunidad cristiana recibe en la frente el austero signo de la ceniza, después de que la lectura de la Palabra nos ha invitado a la conversión. El camino de la conversión pascual empieza con el símbolo de la ceniza y acaba en la Vigilia con el del fuego, el agua y la luz.
  • Al hacer la imposición de la ceniza, el sacerdote repite estas palabras:”Recuerda que polvo eres y en polvo te convertirás” – “Conviértete y cree en el Evangelio”.
  • Cuando oímos la palabra conversión nos ponemos a la defensiva. No nos gusta hablar de eso porque instintivamente pensamos que se trata de algo penoso, triste, muy unido a la penitencia, la mortificación y el ascetismo. Un esfuerzo casi imposible para el que no nos sentimos ya con humor ni con fuerzas. Si embargo, si nos detenemos a oír con atención el mensaje de Jesús, escuchamos, antes que nada una llamada alentadora para cambiar nuestro corazón y aprender a vivir de una manera más humana, porque Dios está cerca y quiere sanar nuestra vida.
  • Conversión se dice en griego “metánoia”, que significa cambio de mentalidad.
  • La conversión de la que habla Jesús no es algo forzado. Es un cambio que va creciendo en nosotros a medida que vamos cayendo en la cuenta de que Dios es alguien que quiere hacer nuestra vida más humana y feliz. 
  • Convertirse no es intentar hacerlo todo mejor sino sabernos encontrar por ese Dios que nos quiere mejores y más humanos. No se trata solo de “hacerse buena persona”, sino de volver a aquel que es bueno con nosotros.
  • Convertirse no es algo triste, sino el descubrimiento de la verdadera alegría. 
  • Convertirse no es dejar de vivir, sino sentirnos más vivos que nunca. Descubrir hacia dónde hemos de vivir. Comenzar a intuir todo lo que significa vivir.
  • Convertirse es algo gozoso. Es limpiar nuestra mente de egoísmos e intereses que empequeñecen nuestro vivir cotidiano.
  • Convertirse es liberar el corazón de angustias y complicaciones creadas por nuestro afán de poder y posesión.
  • Convertirse es despegarnos de objetos que no necesitamos y vivir para personas que nos necesitan.
  • Convertirse es descubrir que lo importante no es preguntarse cómo puedo ganar más dinero, sino cómo puedo ser máshumano.
  • Convertirse no es saber cómo puedo llegar a conseguir algo, sino cómo puedo llegar a ser yo mismo.
  • Quiero que leas con detenimiento este último punto. No te lo estoy diciendo yo, puede que Dios quiera que hoy, en esta Cuaresma, esta reflexión sea solo para ti. Jesús nos dejó un mensaje: “Convertíos, porque está cerca el Reino de Dios”. Hoy, este mensaje es para ti. Piensa que nunca es tarde para convertirnos, porque nunca es tarde para amar, nunca es tarde para ser más feliz, nunca es demasiado tarde para dejarse perdonar y renovar por Dios
  •  
    Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
    TRANSLATE


    EnglishcvFrenchGermanSpainItalianDutchRussianPortugueseJapaneseKoreanArabicChinese Simplified